Connect with us

Entrega Especial

Mujeres violentadas en Ecuador convierten la basura en arte

Publicado

en

CERO DIGITAL/Quito.-Olga Deavila nació en Cuenca, en la provincia de Azuay, al sur de Ecuador. Dice que su niñez “fue muy bonita” y lo que más recuerda de ella es su “perro” y una “muñeca de aserrín con trapo” que le regalaron, a la cual le hacía vestidos y se inventaba un desfile de moda.

A los 12 años, Deavila ya vivía en El Guabo, en la provincia de El Oro, a unas tres horas de su ciudad natal, y a esa edad ya estaba en una relación marital. “Me robó [raptó] y me llevó directamente a donde los papás; desde ahí soy su esposa”, dice al referirse a cómo inició la vida en pareja.

“Para mí no fue nada fácil, ciertas veces él me pegaba […] me pateaba durísimo”, cuenta. Su pareja fue tan violenta que, en una ocasión, provocó que abortara a unos gemelos que gestaba. Sin embargo, de esa relación actualmente tiene seis hijos con vida y otros seis que fallecieron.

La violencia en su hogar terminó con un episodio casi trágico. Harta de los golpes, esta mujer consiguió un arma y disparó a su esposo –con quien sigue hasta hoy– en la que fue su última discusión. “Nunca más me volvió a pegar”, dice Deavila, quien no se siente orgullosa de esa acción y, por ello, ahora aconseja a otras mujeres para que denuncien a tiempo, antes de llegar a estos límites.

 

“Tejiendo el futuro”

Hace seis años, esta ecuatoriana, impulsada por una amiga, aprendió a trabajar con material reciclado. Acudió a un taller de tejidos, donde hacían productos de plástico. Ese curso le sirvió de inspiración para innovar: encontró unas bolsas (fundas en Ecuador), las cortó, las convirtió en hilo e hizo una cartera.

A partir de entonces nació Awashamu, que en lengua Kichwa significa “tejiendo el futuro”, con Deavila como pionera. El emprendimiento se estableció en su casa, a la que invitó a otras mujeres, pero con una característica particular: todas habían sido víctimas de violencia en el hogar. “Pasamos por cosas que verdaderamente nos duelen”, dice.

Desde entonces se reúnen todos los miércoles, explica la impulsora, y añade que “es un espacio de mujeres” en el que se cuentan lo que han pasado en la semana y pueden reírse; también, comparten ideas de tejidos y confección de nuevos productos.

La mayoría de estas mujeres “fue casada entre los 12 y 16 años y no tuvieron acceso a la educación”, además de vivir esta experiencia de violencia “que les dejó en una situación de encerramiento fuerte”, explica Laetitia Chesseron, coordinadora de proyectos de la Fundación Kasa de Colores, organización que decidió brindar apoyo a Awashamu, luego que sus cofundadoras Alexandra Muñoz y Katherine Muñoz tuvieran contacto con las emprendedoras.

 

El Guabo contaminado

Aunado a la problemática social de estas mujeres está la alta tasa de contaminación ambiental en El Guabo, cuenta Chesseron. En concreto, el cantón es el asentamiento de bananeras, empresas que utilizan gran cantidad de bolsas plásticas para la protección de los racimos de banano, material que luego es desechado.

A esas compañías se le suman “petroleras, mineras, camaroneras” y los propios pobladores, que desechan en la calle “fundas de uso cotidiano”. Los principales espacios afectados son los ecosistemas de los manglares, que abundan en El Guabo.

Debido a esa contaminación, que el plástico de las bolsas es el que menos se recicla y que las mujeres de Awashamu trabajan con ese material, el proyecto pasó a convertirse en una contribución favorable al medio ambiente de El Guabo.

 

Preparación y empoderamiento

Una vez que la Fundación Kasa de Colores se adentró en Awashamu, comenzó a trabajar con las mujeres en su preparación en temas como finanzas personales o banco comunitario, para que ellas “tengan independencia, puedan manejar su propio dinero y salir de esta situación” de violencia, dice Chesseron. También hubo talleres de gestión de conflictos y cómo enfrentar una situación de violencia.

El segundo paso —explica— fue crear formalmente el emprendimiento. A las mujeres también se les brindó mayor capacitación en técnicas de tejidos, reciclaje, concienciación sobre el ambiente, en particular la limpieza de los manglares.

Awashamu, explica Chesseron, ha permitido “transformar lo que fue visto como basura en arte” y “transformar una situación de aislamiento y violencia en un proceso en el que estas mujeres se volvieron líderes de sus familias y de su comunidad”.

 

Del basurero a la tienda

Awashamu está conformado actualmente por 15 mujeres, de entre 35 y 68 años; de ellas, cinco llevan el liderazgo del emprendimiento y ocupan los cargos de presidenta, secretaria, tesorera, entre otros.

Estas mujeres organizan ‘mingas’ (reuniones solidarias) para recoger las bolsas de plástico en los manglares, calles y botaderos de basura. “Con la sensibilidad que han logrado, hay gente que les deja fundas en sus casas, eso es un logro de concienciación”, dice Chesseron.

Esas bolsas luego son sometidas a un proceso de limpieza, que incluye el uso de cloro, se cuelgan en un tendedero y se ponen a secar. Una vez secas, se cortan en tiras y hacen el hilo. Con ese material elaboran sus productos, como carteras, monederos, llaveros, mochilas, entre otros.

Las mujeres venden sus productos en El Guabo, incluyendo participación en ferias. La fundación también apoya la comercialización de los productos fuera de ese cantón, en Quito, principalmente en tiendas amigas, como el espacio sociocultural El Útero, en el centro de la ciudad; pero también han tenido compras desde el exterior.

 

Las cifras del reciclaje

El impacto del reciclaje de estas mujeres es bastante grande. Por ejemplo, según cifras de la microempresa, para la elaboración de una cartera utilizan 30 bolsas, mientras que para la confección de un monedero son necesarias nueve.

De las 15 mujeres que conforman Awashamu, cada una de ellas elabora 15 carteras y 25 monederos mensualmente, para un total de 225 de las primeras y 375 del segundo producto en todo el emprendimiento. Esa producción se traduce en 10.125 bolsas recicladas cada mes y 121.500 cada año.

La experiencia de Awashamu le ha dado a Deavila la capacidad para ayudar a otras mujeres que son víctimas de violencia de género, a quienes aconseja: “No dejen que los hombres le peguen, sean duras, fuertes, denuncien, avisen a alguien. No se dejen matar”.

FUENTE: RT

Continue Reading
Clic para comentar

Leave a Reply

Be the First to Comment!

avatar
  Subscribe  
Notify of

Entrega Especial

Sobrevive el bebé más pequeño del mundo; Pesó 268 gramos al nacer

Publicado

en

El recién nacido estuvo en cuidados intensivos durante meses hasta que su peso alcanzó los 3,2 kilos

CERO DIGITAL/Japón .-Un bebé que pesó solo 268 gramos al nacer, el más pequeño que haya sobrevivido en el mundo, fue enviado a casa tras pasar seis meses en un hospital de la capital japonesa, Tokio, informa Reuters, citando a personeros del hospital de la Universidad de Keio.

De acuerdo con la agencia, el niño nació por cesárea en agosto pasado, después que los médicos establecieran que no ganaba peso durante el embarazo y temieran que su vida corriera peligro.

El recién nacido, varón, estuvo en cuidados intensivos hasta que su peso alcanzó los 3,2 kilogramos. Fue dado de alta el 20 de febrero, precisó Takeshi Arimitsu, profesor del Departamento de Pediatría en la Facultad de Medicina de la mencionada universidad.

Estoy agradecida de que haya crecido tanto porque, honestamente, no estaba segura de que pudiera sobrevivir“, confesó a Reuters la madre del niño.

Según los registros que lleva la Universidad de Iowa acerca de los bebés más pequeños nacidos en todo el mundo, el récord anterior lo tuvo en 2009 un niño alemán, cuyo peso fue de 274 gramos.

Se trata, sin embargo, de una marca concerniente sólo a varones, ya que se han registrado nacimientos de niñas aún más pequeñas que han logrado crecer con buena salud. Así, la recién nacida más diminuta fue también una alemana, alumbrada en 2015, que de acuerdo con el mismo registro tuvo un peso de 252 gramos.

Continue Reading

Entrega Especial

Qué es la “Luna de Nieve” que se verá este martes y por qué será tan impresionante

Publicado

en

CERO DIGITAL/Santiago,RD.-La “Luna de nieve” que veremos este martes es la segunda superluna del año. Hubo una el 21 de enero y la última ocurrirá el 21 de marzo.

Se trata de la luna llena más grande y brillante que se verá este año. Esto será posible gracias a una particularidad del movimiento de traslación de nuestro satélite alrededor de la Tierra.

La órbita de la Luna alrededor del planeta es ligeramente elíptica. Esto significa que en algunos tramos de su recorrido, nuestro satélite está más cerca de la Tierra, trecho que se conoce como “perigeo” (los tramos en los que está más lejos se llaman “apogeo”).

Si la Luna alcanza la fase de luna llena cuando se encuentra en pleno perigeo, la misma se ve hasta un 14% más grande,más llena y más brillante que una luna llena normal.

Es en este caso cuando observamos una “superluna”, explica la NASA en su página web, y algunas son más cercanas a la Tierra que otras.

 

Segunda superluna

“Luna de nieve” es el nombre que le pusieron algunas tribus nativas norteamericanas (que tenían un nombre para cada luna llena del año) a la luna llena de febrero porque este es el mes en el que suelen caer las nevadas más fuertes en el hemisferio norte.

La “Luna de nieve” es la segunda superluna del año. Hubo una el 21 de enero y la última ocurrirá el 21 de marzo.

Pero la de este martes será la más cercana a la Tierra de las tres y podrá verse en todo su esplendor durante seis horas, de acuerdo a la NASA.

Los astrónomos aprovechan el evento como una oportunidad para motivar a la gente a salir y levantar la mirada al cielo.

 

 

Continue Reading

Entrega Especial

Estudiante de once años es detenido después de negarse a honrar la bandera en EEUU

Publicado

en

CERO DIGITAL/Un alumno de sexto grado de la escuela Lawton Chiles Middle Academy, en Lakeland (Florida, EE.UU.), fue detenido el pasado 4 de febrero tras negarse a ponerse de pie durante la ceremonia de juramento a la bandera al considerar que esta era racista y el himno nacional ofensivo para las personas de raza negra.

Según un comunicado del Departamento de la Policía de la ciudad, el menor, de once años, fue arrestado por interrumpir una actividad escolar y resistirse al arresto.

“Si vivir en Estados Unidos está tan mal, ¿por qué no te vas a vivir al otro lugar?”, le preguntó su profesora sustituta, a lo cual el niño contestó: “Me trajeron aquí”, cita Bay News 9 la declaración de la docente, que acabó llamando a la dirección del centro porque “no quería seguir tratando con él”. Posteriormente, un oficial de Policía de la escuela detuvo al estudiante después de que este se negara a abandonar el aula y llamara racistas a los funcionarios mientras amenazaba con golpear a la maestra, un extremo que el menor negó en una entrevista posterior.

El Departamento de Policía subrayó que los alumnos no están obligados a participar en la ceremonia del juramento a la bandera y afirma que el menor fue arrestado por impedir el desarrollo de la clase, proferir amenazar y resistirse al oficial. El estudiante fue llevado a un centro de detención juvenil.

Por su parte, la madre del niño, Dhakira Talbot, criticó el comportamiento de la profesora y la manera en la que el centro resolvió la situación. “Si era necesario tomar algunas medidas disciplinarias, había que tomarlas en la escuela. No había que arrestarle”, afirmó.

Una portavoz escolar del distrito declaró que se encuentra en marcha una investigación sobre lo ocurrido.

 

Continue Reading
Publicidad

Destacadas

Copyright © 2018 Cero Digital Calle proyecto 3 Num. 20A Plaza Reyna, Santiago de los Caballeros, RD. Teléfono: 809-806-2778 / 809-478-3834 Correo: Cerodigitalrd@gmail.com